¿Has llegado al final del camino?
Cuando has agotado todos los recursos, la rendición es un estado natural. La verdadera experiencia espiritual sólo está disponible a quien es valiente para afrontar una derrota total — y abrazar el más perfecto, el más completo de todos los fracasos.
¡Hola! Soy Raül Martínez Fuentes, y soy un experto en fracasar. He fracasado en múltiples ámbitos a lo largo de toda mi vida, pero el fracaso más significativo lo experimenté como buscador espiritual.
Fue en Prayagraj durante el Maha Kumbh Mela: un festival religioso que se celebra cada 144 años y que en esa edición, en 2025, juntó a 660 millones de personas — de las cuales tres decenas murieron en una estampida poco después de que yo abandonara la ciudad.
Pasé allí tres noches y tres días. La última noche, sentada frente al Ganges, mi compañera de viaje, Yoggmaya, quiso saber más de mí. Le conté algo de mi vida y al cabo, con los ojos fijos en la oscura corriente que descendía hacia el golfo de Bengala, dije: “Yoggmaya, yo ya no soy un buscador espiritual”.
Si algo estábamos persiguiendo, pensé, o bien no existía o bien estaba ya en nosotros.
No había nada que buscar.
Ése fue el final de mi búsqueda y mi fracaso como buscador.
La belleza del fracaso es que abre la puerta a una enteramente nueva posibilidad.
Tres días después Yoggmaya y yo estábamos en Varanasi. Despuntaba el día. Habíamos pasado la noche haciendo cola para entrar al templo de Vishwanath. Visitamos el ídolo. Nos sentamos a meditar. Desaparecí.
Desaparecí enteramente. Todo aquello que quedaba de mí desapareció. Desaparecí yo. Mis años de literatura, mis años de viajero, mis años de buscador espiritual, desaparecieron. No quedó nada. Ni huella, ni rastro, ni memoria de lo que hasta entonces fue.
En cambio, una nueva experiencia surgió de la nada: de ese vacío emergió una nueva dimensión de la experiencia: una profundidad total, un silencio total, completo, absoluto, un silencio de una intensidad ensordecedora.
Desde entonces me he volcado en comunicar ese silencio — compartirlo para que otras personas lo puedan disfrutar. No es fácil: encontrar el silencio en medio del ruido. Sin embargo, cuando ese silencio vino a mí, yo estaba rodeado de gente, rodeado de ruido.
Si tú también has estado buscando ese silencio,
—si desde hace largo tiempo tú también has estado peleando por desprenderte de aquello que te condiciona y que te impide, simplemente, ser—
lo que tengo para ti te interesa mucho.
A continuación encontrarás una puerta abierta hacia la experiencia espiritual. No se trata de ninguna práctica, de ningún dogma, de ningún mantra, de ningún criterio. Se trata de la invaluable posibilidad de cambiar el estado de tu atención.
En otras palabras: la oportunidad de ampliar la percepción hacia dimensiones que en el estrés del día a día nos pasan desapercibidas. La oportunidad de abrirnos a la percepción de aquello que somos cuando el ruido exterior no nos pervierte.
Recibirás esta oportunidad en formato vídeo, y además descubrirás por qué tuve que interrumpir de inmediato mi viaje después de la experiencia en el templo de Vishwanath — por qué tuve que despedirme de Yoggamaya y quedar anclado a Varanasi durante casi un mes.
Tal vez tú también estés a punto de experimentar un cambio mayor en la trayectoria de tu vida. En la significación de tu pasado. En la forma de tu porvenir.
¡Te deseo el más feliz inicio de viaje!